Desarrollo Personal, Crecimiento Personal, Evolución de la Consciencia, Superación, mejora de nuestras capacidades de cambio y adaptación… Hemos oído hablar de muchos conceptos, pero ¿qué significan?

El Crecimiento personal es conocerte a ti mismo, conocer tus necesidades, tus emociones, tus carencias… para así poder cambiar aquello que te separa del bienestar, la paz interior y la felicidad. 

    Muchas de las terapias y técnicas que existen tienen el objetivo de mejorar nuestro auto-conocimiento, cada una de una manera diferente pero todas con un mismo fin. Incluso puedes encontrar cursos como los que yo realizo.

    A mi me gusta ver el desarrollo personal como «El conocimiento de uno mismo, el viaje más hermoso que una persona puede realizar a lo largo de su vida. Conocerte es el paso previo imprescindible para la aceptación, la salud, el bienestar y el Amor hacia uno mismo.» 

    Cada persona es diferente, hemos oído a lo largo de la vida que “cada persona es un mundo”, pues lo interesante es conocer el mundo interior que tienes dentro. 

    El mundo interior suele ser bastante desconocido, ya que a lo largo de la vida hemos dedicado muchos esfuerzos en “tapar” aquello que no nos gustaba, lo que resulta desagradable o doloroso. Esto es conocido como «Mecanismos de defensa» y suele ser inconsciente. Es seleccionar aquello que recordamos y lo que es mejor guardar, es como “meter debajo de la alfombra” lo que no queremos ver. 

    Esto, a la larga, puede producir malestar, dolores, molestias y conflictos emocionales (ansiedad, depresión, tristeza, irritabilidad…) y, además, no saber a qué es debido. Todos tienen una función: llamar tu atención sobre un aspecto de ti mismo que no es realmente satisfactorio, ya sea un pensamiento repetitivo, una actitud, una emoción o la forma de comunicarte con los demás.

     Cuando hay armonía en todos los aspectos hay bienestar y salud. 

    ¿Qué se puede hacer para mejorar?

     

    En las Terapias, Talleres y Cursos de Crecimiento Personal el objetivo es poder mirar esos momentos dolorosos o traumáticos de una forma amable, con cariño. Así podemos descubrir muchos aspectos nuevos de nuestro pasado. Ver que aquello que sucedió ya forma parte del pasado, que fue de la mejor manera posible y los que creíamos «responsables» de aquello, en realidad hicieron todo lo que pudieron, a su manera… ver esto es una forma de aceptación que nos libera de la emoción. En la aceptación está la clave.

    Cuando aceptamos quién somos, nos liberamos de la carga emocional (el dolor) relacionado con el recuerdo. Para un poco y piensa: ¿cuántas situaciones o experiencias has guardado en la memoria porque fueron dolorosas? ¿Cuántas evitas mirar por pensar que no puedes soportar tanto dolor?

    Ahora plantéate: ¿realmente fue tan doloroso? Cuando se revisan los recuerdos ya de adulto, uno encuentra que no es tan doloroso como pensaba, que no es tan terrible y eso facilita la aceptación de lo que sucedió. En general, el problema lo tenemos con la gestión de las emociones asociadas al recuerdo.

    Entonces… ¿Cómo sobrellevar o superar el dolor, el enfado o la rabia? Descubrimos que no es cuestión de sobrellevar nada, sino de liberar la emoción, dejarla partir, respirar y dejarla marchar. 

     

    Una práctica

    Te planteo un ejercicio sencillo para ayudarte a mejorar la forma en la que ves tu pasado. El ejercicio consiste en utilizar la respiración para apartar las emociones asociadas a momentos intensos de tu pasado o presente. 

    Estaría fenomenal que lo pudieras poner en práctica cuando sientes que algo no funciona o estás viviendo situaciones estresantes o traumáticas: estrés intenso en el trabajo o en la vida personal, cambios importantes en tu vida, acompañamiento a una persona enferma, vivir una situación de enfermedad, pérdida de un ser querido…

    Te planteo que, al principio, sólo lo pongas en práctica con pequeñas situaciones. Es decir, no pretendas cambiar un hecho muy traumático de golpe, primero coge experiencia y practica con situaciones leves, te resultará mucho más fácil.

    Práctica

    * Toma conciencia de tu respiración, ve haciéndola cada vez más lenta y profunda. Tómate tu tiempo para conectar con esta respiración profunda. Si no sabes puedes leer este artículo, te ayudará a conectar con la respiración profunda.

    * Visualiza el momento de estrés o de emoción (recuerda que sea leve)

    * Comienza a conectar con la emoción asociada. Puede ser cualquier emoción: tristeza, pena, ansiedad, enfado, rabia, frustración, irritabilidad, intransigencia… No te aconsejo que comiences por el miedo, ni siquiera en intensidad leve. Sólo cuando lo hayas practicado bastante podrás tratar el miedo.

    * Vuelve a centrar la atención en la respiración. Cuando quieras, comienza a soltar el aire por la boca con fuerza mientras imaginas que expulsas esa emoción. Con cada respiración sueltas parte de la emoción (recuerda hacer respiración profunda).

    Te puede servir imaginar que la emoción se va disolviendo a la vez que la expulsas fuera de ti. Quizá te puede ayudar a imaginar que es como un globo dentro de ti, quieres sacarle toda la presión y, con cada respiración, lo vas desinflando. Recuerda tomarte tu tiempo y mantén la concentración en aquello que estás haciendo.

    Espero que este ejercicio te pueda ayudar a soltar las emociones que te incomodan. El truco está en mantener la atención en la respiración y la intención de soltar aquello que te sobra: la emoción desagradable. 

     

    Beneficios del Crecimiento Personal

    A medida que conoces un poco más sobre quién eres, te sientes mejor contigo mismo. Descubres aspectos nuevos y eso genera bienestar y seguridad, comprendiendo y aceptando aquello que eres.

    En el camino consigues liberarte de ataduras, de cargas, de formas de comportamiento que ya no te sirven, para poder dar paso a nuevas formas más agradables y satisfactorias para ti.

    Es como tener miedo a algo desconocido por el hecho de no conocerlo, cuando se mira de cerca, ya no da tanto miedo. Es como temer el fantasma que está debajo de la sábana, resulta que cuando quito la sábana, en realidad, no hay nada.

    A medida que profundizamos en este Autoconocimiento nos damos cuenta de más y más cosas, somos más Conscientes de lo que realmente nos afecta, de lo que realmente es importante. A este darse cuenta lo llamamos Despertar.

    A lo largo de la vida tenemos multitud de Despertares, cada vez que tenemos un momento de lucidez, de calma interior y descubrimos algo nuevo sobre nosotros mismos o sobre cómo nos relacionamos con los demás.

    La terapia psicológica es un cúmulo de Despertares, de practicar el estar consciente a cada momento. En los talleres y retiros de Crecimiento Personal el objetivo último es éste, salir de la rutina, descubrir y aceptar más sobre uno mismo, aportando calma, bienestar, quitando cargas que llevamos a cuestas y tomar un momento para sentirse completo y en paz.

    Programa 10 días para mejorar la conciencia y la satisfacción en el día a día

     Recibe GRATIS durante 10 días propuestas y prácticas que te ayudarán a conseguir mejorar tu conciencia y bienestar.

    Se ha enviado correctamente. Ahora revisa tu bandeja de promociones en tu correo para confirmar tu participación.